En Dulos, el precio que ves es el precio que pagas. Sin cargos por servicio, sin comisiones ocultas, sin letras chiquitas. Así de simple.
¿Cómo es posible? Nuestro modelo funciona diferente: la comisión la absorbe el productor del evento, no el comprador. Esto significa que cada boleto que compras en Dulos tiene un precio final — lo que ves en pantalla es exactamente lo que se cobra a tu tarjeta.
Mientras otras boleteras como Ticketmaster o Boletia agregan entre un 10% y 25% en cargos por servicio al momento del pago, en Dulos ese cargo no existe. Los productores trabajan directamente con nosotros para ofrecerte precios preferenciales y una experiencia de compra transparente.